Dos artistas ubetenses muestran su obra en la sala principal del centro cultural del Hospital de Santiago. El martes da 12 a las 19 h, se inaugura la exposición de arte contemporáneo que muestra las últimas obras realizadas por d artista de Ubeda Ramón Garrido Martínez y José Mana Hurtado Quesada. Después de la presentación, de este trabajo en Sevilla en la Isla de la Cartuja, promovido y organizado por la fundación Fidas.

Tenemos la oportunidad de disfrutar hasta el día 4 de febrero del arte contemporáneo con una calidad avalada por la crítica obtenida y por el apoyo recibido dentro del mundo intelectual de la cultura artística.

Ramón Garrido Martínez José María Hurtado Quesada

Entre tonos ocres y grises, penumbra y luces, se presentan dos tornas distintas de manifestar la realidad actual del hombre que, inmerso en la cultura de la posesión material, se encuentra atrapado en las líneas propias que marcan su desarrollo y evolución. Fijadas las metas, efectuada una planificación estructurada y técnicamente perfecta, analizada la psicología individual y satisfechas las necesidades, nos encontramos con un dilema existencial cuya única salida posible es una huida hada adelante que enfatiza el desenfreno y la desesperación. Esta realidad genera en Garrido y Hurtado unas obras repletas de signos, sentidos y significados con un mismo ideal pero bajo dos diferentes desarrollos. '

Por un lado el misterio, la simbología, lo oculto, lo desconocido, el hombre, el trabajo, dios, el gran arquitecto. La obra de Hurtado posee un desarrollo gestual, materiales que nos invitan a una contemplación detallada. Para poder penetrar en todo su sentido es importante dejarse alienar por su percepción, tonos y materias, en una palabra, introducir la obra en la vida.

Como contrapartida, la obra artística de Garrido se manifiesta en una línea de simplicidad y sencillez, cuyo punto de mira, de forma casual y existencial, es el objeto en si. Es una obra cargada de simbología donde nada es lo que aparenta ser y se nos hace necesaria buscarle su verdadero sentido. El autor ha intentado plasmar las vibraciones que emanan desde el interior de cada objeto basándose en el origen de cada pieza y su historia. El conjunto es complejo y rico en matices, donde los elementos se conforman con el uso y las heridas que el paso del tiempo y el desprecio de la prepotencia del hombre le han producido..

Todos los objetos expuestos se muestran sobre tablas de aglomerado crudo de 19 mm dividida en 12 cuadrados de 30 por 30. Doce es el número básico clave en esta obra y en la historia del hombre. Doce las tribus de Israel, a las doce llega el mediodía y tras él, el ocaso. Así mismo, las magdalenas y los huevos se han comprado siempre por docenas. Doce elementos conforman cada una de las obras que Garrido muestra.

Dos trabajos, el de Garrido y Hurtado que manifiestan la unidad en la base que configura la tendencia y permite una diversificación en los medios y formas con que la individualidad del artista se expresa. Toda la obra .plasma el tiempo que transcurre, la historia que marca, la inquietud del hombre, el fracaso de su desarrollo y la mentira encerrada en el consumo y el progreso.

volver a prensa