JAEN. Sábado 8 de enero de 1994

Ramón Garrido reflexiona sobre la realidad en una compleja exposición

Carmen Quesada

La exposición que el arquitecto Ramón Garrido Martínez está presentando durante estos días en la sala del Colegio Oficial de Arquitectos, no puede visitarse con el criterio interior de contemplar unos objetos de deshecho y que carecen, por lo tanto, de utilidad. Es, por el contrario, un proyecto amplio y complejo que incide y nos hace reflexionar sobre la realidad del ser.

La virtud del arte contemporáneo es la de recoger, plasmar y exponer, los estímulos, vibraciones y sentimientos del tiempo en que se desarrolla. Las vanguardias artísticas de principios de siglo surgen y se aglutinan en una realidad social frente a la qué el artista no puede permanecer inerte.

El dolor, la marginación, la explotación, el poder, el dominio y la imposición. Actitudes sociales que alteran el equilibrio, la emoción y elí ritmo de las personas que inmersas en el hecho social, son capaces de sufrirlo y de desarrollar una existencia ajena a los afanes comunes.

Complejidad. Cuando la evolución y el desarrollo establecen una difusión acelerada de comunicados, que transcriben y lanzan conocimientos a un ritmo y cuantía, difícil de asimilar por el intelecto enredado en la trama social, y en los deseos de consumo; ser consciente de que se respira, y ejecutar una obra artística fuera de comentes, influencias, tendencias, publicaciones o personas determinadas es complejo y responde a posiciones de análisis de la realidad de hoy.

Conquistada la igualdad, el derecho, el respeto, el equilibrio, la ley, la comodidad, la vivienda; el pan e incluso la amante; sumido en el ansia del que sabe que la existencia concluye y la problemática continúa y constante se ve uno envuelto en la angustia y tensión que la sociedad actual le impone.

Claves. La vida social, el sentido humano y los discursos por los que se orienta la evolución del ser, son las claves para la penetración en el sentido, la posición y la concreción que el objeto expuesto contiene y encuentra en si mismo.

Establecer una vinculación no expresiva ni conceptual no informal, sino casual entre el sentimiento del objeto, ser inerte, materia de uso y disfrute, elemento de producción. Lo útil, lo económico. Transcribir el amor al nombre que no se deja amar, al objeto - dócil, inmóvil, estático, adaptable a nuestro capricho— y entender el lenguaje que vida y su historia grita y transmite en la frustración de su final, es un esfuerzo complejo que con el desarrollo y la evolución se ha completado en un proyecto que, en primicia se ha presentado en la sala de exposiciones del Colegio de Arquitectos y que itinerantemente se seguirá abriendo a la sociedad.

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