Ramón Garrido

Escultor

Su obra es su forma de expresarse y el reflejo de su estado personal. Piensa que las palabras son una hipocresía

El ser humano vive en permanente estado de cambio. El artista manifiesta sus cambios y su viaje a través del pensamiento por medio de su obra: "Al principio mi obra era mucho más objetual, concentrada en lo que era el objeto, en los matices. La obra, en cualquier caso, va reflejando la trayectoria del hombres y lo que va viviendo. Ahora me encuentro en una etapa más religiosa, más humana. Cercana al hombre". No le gusta que su obra se enmarque en movimientos artísticos: "Creo que lo fundamental de mi obra es lo existencial. No se trata de una obra existencial relacionada con un movimiento. Es de algo que tiene que ver con la realidad, con la existencia y el sufrimiento del hombre". Su opinión sobre las valoraciones estéticas en arte se apoya en un concepto amplio: "No hay parámetros que definan lo que en arte se puede calificar como estéticamente correcto. Creo que es correcto todo aquello que recoja el sentir de la vida frente al consumo que nos impone una sociedad que muchas veces engaña". El giro religioso que ha tomado su obra ha supuesto una sorpresa para Ramón y reconoce el hecho de que su propuesta actual no deja indiferente a nadie: "Para que el espectador pueda conectar con la obra se tiene que olvidar de muchas cosas que lleva dentro, de muchos principios. A la obra no hay que buscarle significados, lo que hay que hacer es contemplar y para eso hace falta tiempo".

Reflejo de su estado Su obra es el exponente de su momento personal:" Lo que yo soy es lo que sale en la obra. Es mi forma de expresión. Las palabras son una hipocresía. Detrás de las palabras no siempre está el verdadero pensamiento del individuo". Ramón Garrido da la sensación de querer explicar con lo que hace, su frontal oposición a una sociedad deshumanizada y en la que los verdaderos sentimientos son negados en nombre del consumo y el poder. Ahora trabaja con elementos en los que el negro predomina y tiene en mente un experimento con las palabras como protagonistas. Es como si quisiera buscar la autenticidad que falta en la vida diaria, en el interior de los conceptos y de las cosas. Busca en las entrañas de su vida y de sus pensamientos.

 

En corto

¿Un color? Me gusta el negro ¿Un museo? El Reina Sofía, en Madrid ¿Dos palabras? Amor y perdón ¿Una ciudad? San Sebastián ¿Una película? Ninguna en especial ¿Una comida? La paella • ¿Un personaje? Sagasta ¿Enseñanza pública o privada? Prefiero la privada

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