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Miguel Viribay

Galería. Diario Jaén. 29, marzo, 2000

 

Arquitecto y plástico conceptualista, Ramón Garrido nació en Ubeda, Jaén, en 1961, licenciándose en Arquitectura por ETSA de Sevilla. Ha asistido a diversos cursos y talleres entre los que destacan los de Asís Cabrero, Francisco Bellosillo, Javier Carvajal, Pérez Pita y en 1991, becado por la Fundación Antonio Camuñas. Durante su ya larga y tenaz trayectoria, fuera de lo que es su obra arquitectónica, ha realizado numerosas exposiciones entre las que destacan las siguientes: 1993, Colegio de Arquitectos de Jaén; 1994, Galería Muralla de Ubeda; 1995, proyecto Arte básico-ele-mental, en la Fundación Fidas, Pabellón de Finlandia de la Isla de La Cartuja de Sevilla; Proyecto Fairo, en el Ayuntamiento de Calaf; 1996, Proyecto Recuperación y Materia, Ayuntamiento de Calaf; Hospital de Santiago de Ubeda; 1997, Galería Atarazanas de Baeza (Jaén); 1998, Fundación Caja de Granada en Ubeda (Jaén); 1999, Exposición NEWS (16 artistas contemporáneos andaluces) en la Galería del Colegio de Arquitectos en Málaga; Universidad de Granada, Corrala de Santiago; 2000, Proyecto D-Mencia, y Muestra de Arte Contemporáneo, Exposición abierta hasta el próximo día 31 de marzo.

Artista de concepción objetual, parte de conceptos que figuraron implícitos en la andadura de la Bauhaus, el universo de Ramón Garrido atiende conceptos de instalación y recuperaciones de materiales de desecho que, de alguna manera, vuelven a cobrar el uso al incorporarlos a las obras de este artista, cuya dominante temática encuentra en el clavo su protagonista, dentro del conceptualismo más ortodoxo.
Los orígenes del movimiento se instalan en la conciencia del arte norteamericano de los setenta, aunque tiene que ver con movimientos anteriores que parten de El arquitecto ubetense Ramón Garrido.
los readimades de Marcel Duchamp creados en 1914. Como he significado con anterioridad, su propuesta fue sacar el arte de las galerías y llevarlo a lugares abiertos confundiéndolo con la vida. De ahí la necesidad de los grandes espacios utilizados por Robert Smithson y su apuesta por una conceptualización de las "formas" como objetos naturales, no siempre distorsionados, y, en otras ocasiones, la sencilla presencias de estos objetos establecidos como fenómenos de producción industrial, que, de alguna manera, conecta la transformación de la vida y las cosas remitiéndolas reinterpretadas a la percepción colectiva.
La obra de Ramón Garrido tiene que ver con la segunda concepción, su mundo se adentra en ciertas distorsiones que, sin embargo, conservan intactos los orígenes de su forma y por reiteración pasan a ser la verdadera "forma" de una obra diferente que, de esta manera, se precisa como su más decidida y pura contraseña en cuanto que mero material manipulado y sometido a la anáfora de un pensamiento mostrado en sí mismo, poético y singular. Todo y nada, sencilla materia o elevado sueño... En consecuencia, espacios configurados donde las cosas habitan en su propia mismidad que los afirma y los precisa sosegadas y diferentes.

Miguel Viribay

 

 

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