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Antonio Ortega Suca

Presentación de la exposición en el Museo Jacinto Higueras. Julio-Agosto, 2001

 

Emoción, Conmoción intensa, Impresión son sentimientos que aparecen, en contadas ocasiones, ante la percepción de una producción plástica lo que la convierte en intemporal … Y esas sensaciones, sin olvidar la Inquietud, se sienten e impactan al descubrir por primera vez las creaciones artísticas realizadas por Ramón Garrido.
Un artista cuyas producciones, coherentes con la disolución y dispersión cultural actual, se materializan desde el diálogo, la confrontación, el contraste, y la reiteración de elementos industriales de desecho a veces con el color y siempre con el espacio así como con la luz. Emanando todas ellas un trasfondo profundamente intencional donde se mezclan conceptos como la dualidad innata al hombre, sus paradojas, la temporalidad humana y el sentimiento místico.
Una producción artística informalista y personal con unos planteamientos materiales que desde luego no son clásicos, con raíces y conexiones profundas que van desde la devoción por los elementos industriales de los Maestros de las primeras décadas del siglo XX al Arte Povera y al Expresionismo sin olvidar claro está al Conceptualismo.
Obras de donde se aúna pintura y escultura, en abstracta gestualidad y evidente interés plástico, realizadas con materiales producidos industrialmente ya utilizados como son los tubos de polietileno, aglomerados de madera, poliestireno expandido, traviesas, alambre, clavos, muelles … Objetos que al entrar en relación de la mano de Ramón Garrido se transforman en verdaderos arquetipos. Evolucionando para transcender su propia realidad, desde las composiciones casuales hasta las manifestaciones donde desempeña un papel fundamental la repetición direccional y posteriormente el contraste y las reiteraciones significantes, confluyendo en la espiritualidad innata a la cruz y la extinción. Una obra la de Ramón Garrido que desde luego no dejará indiferente a quien tenga la suerte de contemplarla y desde luego le hará reflexionar…

Antonio Ortega Suca
Dr. Arquitecto

 

 

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