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Pepe Molleda

Presentación de la exposición Colegio de arquitectos de Jaén. 1993

 

INSTALACIONES


Las cosas están ahí: la obra de arte, el garabato o el apero de labranza. El asunto está en "ver", no sólo mirar con el escepticismo del que "sabe", o el desprecio del ignorante nato. Somos nosotros, los espectadores, los que recreamos los objetos que se nos presentan a través de los sentidos. Pero es imprescindible que, más que "conocimiento previo", tengamos abierta el alma, las otras connotaciones intelectivas o culturales.
Un anuncio de ginebra decía, hace unos años: "Que raro es lo bueno". Yo añado que también puede ser raro lo malo. Pero, indiscutiblemente, lo que no nos conmueve, para bien o para mal, es porque, inequívocamente, carece, en sí mismo, de la posibilidad de transmitir algo. Dijo Tiépolo que el que pinta exactamente un perro tiene dos perros, pero no siempre un perro y un cuadro.
MÍ querido amigo, el arquitecto Ramón Garrido, nos muestra su interés por los objetos de uso cotidiano en el campo o en el taller. Cosas hoy en desuso pero llenas de autenticidad y de frescura. Los filósofos animistas sostenían, frente a los mecenistas, que todas las cosas tienen vida propia.
¿Es arte o no lo que hace Garrido? Tiene mi respeto su búsqueda y su intento. No todo en la vida son pinceladitas. A veces malísimas.

Pepe MOLLEDA

 

 

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