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María Dolores Arroyo

El Punto de las Artes. 18 de septiembre de 1997

 

La traslación del objeto

En su actual exposición de obra reciente. Ramón Garrido Martínez (Ubeda, 1961) continúa en su línea de dedicación plena al material como valor autónomo, dentro del campo objetual apartado del concepto tradicional de escultura. Conceptos como belleza, trabajo y dedicación quedan aquí eliminados en favor de una valoración por las cosas existentes, por lo ya hecho aunque transformado; en fin, por el objeto como elemento plástico.
Ya no nos planteamos la valía o no de obras de estas características, Marcel Duchamp nos presentó sus ready mades a comienzos de siglo, luego hace su aparición el objeto surrealista cuyo sentido tema consideración de símbolo. Más tarde, el arte conceptual de las llamadas segundas vanguardias hizo gala del objeto, no tanto como valor en sí mismo como por el flujo reflexivo y de pensamiento que estaba entre sus principales intenciones.
Ramón Garrido, arquitecto profesional además de escultor, se mueve en el campo estilístico del conceptualismo. Como creador o manipulador de objetos, su obra es integral, es decir, va más allá de un solo medio expresivo. Se manifiesta con libertad a la hora de crear, pero en sus formas muchas veces reiterativas, también sencillas, encontramos un significado profundo, un simbolismo propio y a la vez de connotaciones generales, que los mismos materiales heterogéneos que utiliza sugiere. Madera, mármol, metal (clavos)... en piezas repetitivas, estáticas o dinámicas, ordenadas o desordenadas, con la huella artificial o en su simple estado natural. Obras para ser contempladas e interrogadas, para ser presentidas más que explicadas.

María Dolores Arroyo

 

 

 

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